Para la mujer que se reconoce como una obra en constante construcción.

Del edificio a la escultura íntima.

Durante más de una década Marian Zaragoza, proyectó estructuras singulares en el mundo de la arquitectura. En 2011, esa escala cambió, pero el rigor se mantuvo: dejó de construir espacios para ser habitados, para crear piezas que habitan el cuerpo.

La creatividad es su pasión y cualquier objeto que crea puede vivir en distintas disciplinas. Aunque desde que empezó está centrada en las joyas que es donde más cómoda se siente.

Construye vivencias en Acero 316L. Arte Portable. Un emblema por dentro y una declaración por fuera.